"Venimos a hablar sobre la necesidad de crear oportunidades, de generar procesos de desarrollo más inclusivos"

18 abril, 2017

Amigos y amigas

Buenos días,

Estos dos días conversaremos sobre la necesidad de multiplicar las rutas de desarrollo para las personas que quieren crecer, trabajar y producir.

Ubiquémonos en los cerros altos y calientes de la península de Nicoya, en nuestro pacifico norte. Ahí conocí la experiencia de dos cooperativas (Coopecerroazul y Coopepilangosta) que han formado una alianza con la que quieren aumentar su producción de naranjas. También quieren instalar una planta de procesamiento de jugos para atender al mercado local y a la hotelería.

Esos son los planes de hoy, pero anteriormente, estas cooperativas de Nandayure y Hojancha se dedicaban únicamente a la producción  de café. En el caso de Coopecerroazul, la cooperativa ha sido un motor de desarrollo desde los años 60, cuando todavía el Estado no se había hecho sentir con toda su presencia en aquellas tierras altas de Nandayure. La cooperativa llevó el telégrafo, el servicio postal, el teléfono y donó el terreno para la primera escuela que conocieron los niños de la comunidad de Cerro Azul. También llevó trabajo.

O viajemos a la zona fría de Los Santos de la mano de Coopesantos, que desde hace más de cuatro décadas genera y distribuye energía siendo un aliado fundamental del Instituto costarricense de Electricidad y que actualmente genera energía eólica de la mano con el medio ambiente, siendo la primera empresa cooperativa reconocida por la ONU como Mecanismo de Desarrollo Limpio.

O desplacémonos al caliente y húmedo valle de El General, hacia el Sur,  cuando surge coopezeledon, como la opción para solucionar los problemas de industrialización y comercialización del café que enfrentaban los pequeños y medianos caficultores de San Isidro de Pérez Zeledón. Actualmente CoopeAgri El General R.L. ha evolucionado de manera notoria en cuanto a tecnología, nivel de producción y alternativas de desarrollo, gracias a su diversificación que abarca áreas como: agrícola, industrial, comercial y financiera.

Todas esos territorios son lugares donde los recursos eran y siguen siendo escasos, en donde no existían ni existen los grandes capitales para la inversión. Lo que sí había –y sigue habiendo– es gente con ganas de crecer y de apoyarse en un espíritu de solidaridad. Los productores y productoras de la zona han sabido acompañarse para sacar adelante a su cooperativa, a sus familias y a su comunidad.

Estas organizaciones privadas de la economía social solidaria, como en tantos otros lugares, se han convertido en una alternativa de desarrollo en una tierra que carece precisamente de eso: de alternativas. Nosotros venimos a conversar sobre las finanzas solidarias, pero bien podríamos decir que venimos a hablar sobre la necesidad de crear oportunidades, de generar procesos de desarrollo más inclusivos.

¿Qué hacemos para dar más opciones a los emprendedores locales en un país en el que un décimo de los costarricenses ni siquiera tiene acceso a un uno por ciento de la riqueza nacional? ¿Cómo podríamos ayudar a que la producción nacional ayude a reducir una brecha de desigualdad que ha alcanzado sus máximos históricos en los últimos años?

Uno de los grandes pilares del Gobierno es justamente la inclusión social, en la cual viene trabajando decididamente.  Sin embargo, esta administración también definido como otro de sus nortes el crecimiento económico y la generación de empleo.

El Estado ha apoyado históricamente y sigue apoyando hoy la inversión de grandes capitales, un sector que ha dinámizado la economía, que es vital para generar trabajo decente y bienestar para las familias en Costa Rica. No obstante, el Estado también tiene la responsabilidad de buscar alternativas de desarrollo para los emprendimientos (habitualmente medianos, pequeños o de micro) que no tienen acceso a grandes capitales de inversión. Lo que sí suelen tener estas iniciativas, son ganas de crecer gracias al trabajo mutuo.

Nada nos gustaría más que decir que todos nosotros y nosotras estamos  promoviendo una nueva opción para la creación de trabajo y bienestar económico. Lo cierto es que las cooperativas y las mutuales, las asociaciones y las fundaciones tienen una vida larga y consolidada en Costa Rica. Lo que sí se puede decir es que el Gobierno está dando un apoyo fuerte y rejuvenecido a la Economía Social Solidaria para para crear trabajo y bienestar. Y sí, crear alternativas y desarrollo.

El apoyo que algunos Estados le han dado a esta forma de organización ha tenido resultados envidiables en otras latitudes. Por ejemplo, en Europa, la Economía Social sigue experimentando un crecimiento considerable.  En el primer Foro Europeo celebrado en enero del año pasado se reconoció que la Economía Social  proporciona empleo remunerado a más de 14,5 millones de europeos. Esto representa cerca del 6,5 % de la población ocupada de la Unión Europea. En países como Suecia, Bélgica, España, Italia, Francia y los Países Bajos representa entre el 9 % y el 11,5 % de la población ocupada.

El último Informe del Comité Económico Europeo afirma que este sector ha capeado la crisis económica mucho mejor que otros sectores. También señala la creciente importancia de las cooperativas, las mutuales y las asociaciones para crear y mantener empleos, así como la corrección de graves desequilibrios económicos y sociales.

En Tejiendo Desarrollo también creemos en la Economía Social Solidaria.
Este programa, que se coordina desde mi despacho, procura activar comunidades para que participen en su propio desarrollo y para generar empleo en territorios prioritarios. En nuestro trabajo es vital el apoyo a las iniciativas de tengan un marcado arraigo local y que generen encadenamientos productivos con otras empresas de estos territorios. Estas características suelen ser comunes entre los emprendimientos de la Economía Social.

Tejiendo Desarrollo articula el trabajo del sector público y del privado para acompañar proyectos ideados por la misma ciudadanía. En nuestro trabajo diario hemos visto los beneficios que trae la organización mediante la Economía Social Solidaria en la generación de trabajo y bienestar para los costarricenses, especialmente para los productores de zonas rurales y con menores oportunidades.

De esta manera, el Programa Tejiendo Desarrollo, ha apoyado de manera directa a 15 organizaciones de la Economía Social, que tienen una base asociativa en conjunto de 2.300 personas, con proyectos de impacto que suman 3.674 millones de colones, en actividades económicas diversas como la producción de cacao, hortalizas, lácteos, cítricos, café y otras áreas como el turismo rural. Además, aprovecho para reconocer la labor de la Dirección de Economía Social Solidaria del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, un aliado ineludible del Programa en el impulso del sector, que a partir de la gestión de PRONAMYPE en el 2016 se colocaron 1054 créditos, por un monto total de ₡2.967 millones de colones en territorios de bajo índice de desarrollo.

A todas esas iniciativas y a muchos más, el Estado les brinda crédito, capacitación y asistencia técnica.

Pero también las organizaciones de la economía social tienen que ser innovadoras, tienen que reinvertir sus ganancias en la propia organización para mejorar su productividad, diversificarse y generar más desarrollo en los territorios. Tienen que contar con opciones de financiación diferenciadas. Ese acceso a la financiación se debe comprender  como un proceso de entendimiento de la propia empresa social en el tiempo y no como un momento puntual en el que se consigue dinero. Y a la vez, es necesario establecer la necesidad de cooperación con el entorno para acceder a ella, en un proceso de crecimiento y expansión.

En este proceso de acercamiento y entendimiento entre empresas y entidades financieras, es necesario conocer la realidad de cada una de ellas y así poder establecer los mecanismos de mejora.

Amigas y amigos,

Costa Rica es un país reconocido internacionalmente por su respeto al Estado de Derecho y por su robusto sistema democrático. También es una nación reconocida por sus libertades, entre las que se cuenta la libertad de empresa. Tenemos claro que el Estado debe promover las condiciones adecuadas para el florecimiento de la inversión nacional y extranjera, pero cometería un error si pusiera todos sus esfuerzos en esta única apuesta por el crecimiento económico y la generación de empleo a través de los grandes capitales. Este es solo un camino, establecido y necesario, pero no el único.

Lo decía antes y lo repito: Necesitamos más alternativas.

Aquí es donde el estímulo a la Economía Social Solidaria nos presenta un camino adicional y, por tanto, una oportunidad.

Es por ello que en julio del 2015 se firmó el decreto ejecutivo que posiciona y visibiliza la economía social como un actor fundamental para el desarrollo del país. Costa Rica necesita un ecosistema comercial complejo, y las organizaciones de la Economía Social pueden dinamizar aún más los encadenamientos productivos, sobre todo en los territorios en donde más se necesita.  Un mayor dinamismo viene acompañado de más trabajo. En esta línea quiero rescatar la labor de la recién conformada Cámara Nacional de la Economía Social Solidaria (Canaess), que, desde el sector privado, tiene como fin aglutinar al movimiento y promover su impulso, de la mano del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, aliada fundamental, como dije anteriormente, del Programa Tejiendo Desarrollo, en este trabajo de gestión y articulación de las iniciativas territoriales.

En materia de financiamiento de la ESS, quiero reconocer la labor pionera del Banco Nacional y del Banco Popular, este agradecimiento no es solo mío, lo es, también, de cientos de productores y productoras que han podido mejorar su actividad económica gracias a este banco y también al Ministerio de Economía gracias al impulso de la Banca de Desarrollo.

Los esfuerzos que emprendemos para impulsar la ESS trascienden nuestras fronteras, hace dos años nos incluimos en el Grupo Piloto Internacional de la Economía Social Solidaria que lidera Francia y participamos del Foro de Economia Social de Naciones Unidas. Para el Gobierno es de suma relevancia formar parte de iniciativas como estas en aras de  permear la formulación de políticas públicas, incidir en organismos internacionales, elaborar soluciones para el cambio climático, promover métodos de financiamiento novedosos, asistencia técnica e intercambio de experiencias.

Este Foro es buen ejemplo de ello pues estamos aquí para conversar sobre la ruta que debemos construir hacia un adecuado financiamiento y acompañamiento de las empresas y organizaciones de base asociativa, que tienen un enorme potencial para crear empleo, generar oportunidades y dinamizar un desarrollo más inclusivo pero encuentran limitantes en el acceso a servicios financieros que les permita consolidarse y crecer en el mercado. Queremos conocer las buenas prácticas y los obstáculos, así como otras experiencias de países cercanos o no, que nos acompañan, y que nos permiten ampliar nuestra visión y sumar esfuerzos para impulsar nuevas herramientas de inclusión financiera a todo nivel, desde la realidad de la pequeña empresa asociativa hasta incidir en los organismos financieros internacionales.

Este foro es un reto a nosotros mismos, para sentar la base y diseñar propuestas en torno a una supervisión diferenciada y regulaciones solidarias, así como innovar en nuevos productos y estrategias para movernos hacia mecanismos financieros que signifiquen un salto cualitativo para estas empresas y organizaciones.

Amigas y amigos, Quiero invitarles en este foro para que tracemos en conjunto estos nuevos caminos que serán para beneficio de todos y de todas.

¿Qué es lo que nos hace pobres? No es solo la falta de riqueza la que nos hace pobres. También es la falta de oportunidades. Y la ESS es una gran oportunidad. No la desaprovechemos.

Muchas Gracias

Discurso Mercedes Peñas Domingo, Primera Dama de la República de Costa Rica. I Foro Mesoamericano y del Caribe sobre Finanzas Solidarias

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